
Al principio de siglo
la tendencia indica que mayor número de gentes
buscan en la vida algo más que la gratificación
material; buscan un profundo y más rico entendimiento
de ellos mismo y de los demás. Los individuos
desean poder incorporar sus experiencias internas
con su vida diaria y poder satisfacer también
su necesidad de identificación espiritual.
Es fácil notar que fenómenos como la
globalización y la apertura de fronteras producirán
un cambio en lo valores antiguos, en los que observaremos
como se transforma - la expansión en conservación
- la cantidad en calidad - la competencia en cooperación
- la dominación y el control, en la no-violencia
y el materialismo desenfrenado en una búsqueda
de los valores reales que producen la felicidad.
Nos encontramos ante un fenómeno que
trasciende los límites de las ciencias humanistas;
que implica una expansión o extensión
de nuestra conciencia más allá de las
fronteras tradicionales de nuestro tiempo y espacio
y que involucra tanto a los aspectos científicos
como a los sociales y médicos de la humanidad
y por lo tanto abarca varios aspectos de nuestra realidad.
Desde hace ya varias décadas, al inicio de
los años cincuentas figuras de gran renombre,
previeron la aparición de dicho fenómeno
y se refirieron a él como lo Transpersonal.
Lo que no percibieron fue que el área de influencia
Transpersonal, habría de afectar no sólo
al pensamiento humanista, sino que habría de
extenderse a todas las áreas de la experiencia
humana. La medicina tradicional, evoluciona poco
a poco hasta incorporar los aspectos de la llamada
medicina alternativa; el pensamiento humanista se
transforma en la búsqueda de lo espiritual.
La física de frontera nos habla de los aspectos
quánticos que casi describen la experiencia
a la que los místicos refieren. De esta forma
en nuestro mundo moderno lo Transpersonal afecta todos
los aspectos de la experiencia humana.
No cabe duda que tocamos cotidianamente lo transpersonal.
La expansión de nuestra conciencia ha sido
un fenómeno que va más allá de
nuestra historia. La perspectiva transpersonal
busca unir lo espiritual con lo psicológico,
promueve la integración del cuerpo,
alma, emociones y espíritu y para
lograrlo se nutre de las tradiciones espirituales,
la mitología, la antropología, las ciencias
y las artes. Lo Transpersonal reconoce que detrás
de las máscaras, los roles y los melodramas
cotidianos de nuestra personalidad condicionada, reside
un estado de Ser Superior que transciende la identidad
individual.
El pensamiento económico moderno, debería
de adecuarse a este nuevo acercamiento transpersonal.
Las empresas productivas y financieras, las de servicio
y las comerciales siguen funcionando aun, bajo las
premisas antiguas de productividad y rendimiento.
En palabras del Físico Fritjof Capra
“El objetivo del nuevo pensamiento económico
igual que en la economía convencional, es favorecer
el desarrollo. Sin embargo, a este concepto se le
da ahora un sentido distinto. En lugar de definirlo
como la consecución del máximo de producción
y consumo, se le define ahora como la consecución
del máximo de bienestar humano. El bienestar
humano tiene que ver con la salud y las necesidades
humanas; con las cuestiones mentales, emocionales
y espirituales; con equilibrios sociales y ecológicos”.
Por tal motivo y con objeto de ayudar a que las empresas
se incorporen a esta nueva forma de pensamiento económico,
hemos creado un nuevo concepto en lo que se refiere
a la excelencia en la administración de organizaciones
comerciales, industriales, financieras y de servicios.
Lo llamamos Excelencia en la Administración
Transpersonal (E.A.T.)
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