
Las viejas premisas
y los mitos que rodean la educación escolar
se ven cotidianamente expuestas a ciertos cuestionamientos.
Tanto la materia de estudio como el maestro que la
transmite, han de enfrentarse a una seria adecuación,
para adaptarse a la era de la comunicación,
el Internet y los ordenadores.
La educación moderna dejará de ser entonces
aquella que transmite conocimientos y habrá
de convertirse en una educación que enseñe
a pensar, desarrollar estrategias y tomar decisiones.
Desde los albores de la humanidad, los juegos de pensamiento
han estado presentes a lo largo de nuestra historia,
grandes generales han simulado los avances de sus
tropas en batalla, moviendo fichas en tableros, para
desarrollar sus estrategias de combate. Durante generaciones
tanto los padres como los maestros, enseñaron
a los niños a dibujar líneas en la arena,
para después usar piedras como fichas de juego,
y las familias se han sentado alrededor de mesas con
objeto de disfrutar de diversos juegos.
En los tiempos modernos los juegos han cambiado, la
televisión y el Internet han creado una nueva
forma de jugar, los niños ya no se sientan
alrededor de un tablero de juego que requiere paciencia,
pensamiento profundo y cooperación entre los
jugadores.
Ha sido en los últimos años que el le devuelve
al juego su calidad de instrumento de aprendizaje
y lo une con las innovaciones tecnológicas
más modernas, para crear un nuevo concepto
educativo, "el Laboratorio de la Mente"
o .
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